miércoles, 15 de abril de 2015

CHIPSDE CALABACIN Y PARMESANO

     

INGREDIENTES

2 calabacines bien firmes, 100 gramos de queso parmesano recién rallado, un poco de pimienta negra recién molida.
ELABORACIÓN


Limpiamos los calabacines, los secamos, cortamos los dos extremos y los cortamos en rodajas bien finas con un cuchillo afilado o, mejor aún, con una mandolina.
Ponemos las rodajas de calabacín en una bandeja de horno forrada de papel vegetal y sobre cada una ponemos una cucharadita de café de queso recién rallado y un poquito de pimienta negra recién molida.
En el horno con el grill encendido, gratinamos el calabaciN unos 8 o 10 minutos, teniendo cuidado porque se queman enseguida. Una vez que las rodajas de calabacín y parmesano se ven doradas se pueden retirar.
Tendremos que hacer más de una bandeja, a mí me salieron cuatro, así que si tenemos dos bandejas, mientras una se hace vamos preparando la segunda.
Dejamos que se enfríen un poco y entonces las despegamos del papel, juntamos dos chips poniendo las caras que no tienen queso juntas y las que tienen queso hacia el exterior, se enganchan enseguida. Este paso os lo podéis saltar si queréis pero no da mucho trabajo, se hace en un plis plas i queda muy chulo.
EMPLATADO


Para servir los chips de calabacín y parmesano como aperitivo o picoteo las podemos poner en una cesta para el pan forrada con papel de horno o con unas servilletas de papel. están de vicio!.





                                  !!!!!    BUEN  PROVECHO    !!!!!!

lunes, 23 de febrero de 2015

HUEVO KINDER

HUEVO KINDER DE CARLES ABELLAN.IngredientesPara el huevoHuevos de pollita frescos, Huevos de 60 gramos.Para la espuma de patata1/2 kilo de patata, 20 cl. de agua de cocción de la patata, 25 cl. de nata líquida, 100 cl. de aceite de oliva virgen extra, Tartufo nero (pasta de trufa negra), sal, aceite de trufa.ElaboraciónPara hacer el Huevo Kinder empezaremos preparando el relleno del huevo. Cogemos los huevos de pollita de granja, que son los de mejor calidad, y los cocemos de 2 a 3 minutos. Los descabezamos y los vaciamos, reservamos el interior.Seguidamente preparamos la espuma de patata. Pelamos y cortamos las patatas en dados y las ponemos en 1 litro de agua. Una vez cocidas, las escurrimos y las ponemos en la Thermomix con el agua de la cocción, la nata líquida recién hervida, aceite de oliva virgen extra y sal. Lo trabajamos hasta que quede una crema homogénea.Introducimos la crema en un sifón con dos cargas de gas y ponemos el sifón al baño maría. Con los huevos de 60 gramos hacemos los recipientes de los huevos Kinder. Descabezamos los huevos con un aparato especial, los vaciamos y ponemos a hervir las cáscaras para desinfectarlas.A continuación recuperamos el relleno de los huevos de pollita que habíamos reservado y lo mezclamos con una cucharadita de tartufo negro y sal. Lo calentamos en la salamandra, vigilando que no cuaje.Acabado y presentaciónCuando esté caliente, pondremos esta mezcla de huevo y tartufo dentro de las cáscaras-recipientes llenando hasta la mitad. El resto del huevo lo llenaremos con la espuma de patata caliente. Para terminar, pondremos un poco de aceite de trufa negra sobre la espuma.Presentaremos el huevo dentro de la huevera de plástico cerrada, pero serviremos también un plato-huevera para que sea más cómodo de comer

jueves, 19 de febrero de 2015

VINO CONMEMORATIVO DE LA EXALTACION DEL VINO 2015


LA PEOR MANERA DE COMER HUEVOS






       Un articulo que creo puede interesar, a mi como pediatra, me han hecho muchas preguntas relacionadas. Aqui creo que se despejan muchas dudas.
La peor manera de comer huevos
La historia de las vacas locas y las "harinas animales" produjo tal repugnancia entre la gente que incluso a los pollos se les pone hoy en día la etiqueta "criados con grano", como si eso fuese una garantía de calidad.
Pero usted, estimado Lector, que tenía abuelos en el campo, o que en la escuela asistió a alguna granja en una visita extraescolar, sabe que el pollo nunca ha sido un animal vegetariano, ¡y menos aún un consumidor de maíz!
El tentempié preferido de la gallina es una lombriz bien cebada. Déle cortezas o jamón y estará en la gloria.
Si la deja libre, su gallina se pasará el día rascando la tierra en busca de gusanos e insectos. Si no encuentra ninguno, picoteará hierbas, plantas verdes, pequeños brotes, raíces y -sólo ocasionalmente- granos.
Eso es lo que una gallina necesita para estar feliz, gozar de buena salud y producir buenos huevos. Pero para ello debe tener ocasión de salir al exterior.
Pollos de fábrica "criados al aire libre"
El arte de la mercadotecnia consiste en jugar con expresiones que engañan al consumidor… sin que lo parezca.
Así, en el supermercado habrá visto que puede comprar huevos de gallinas camperas, "criadas al aire libre". En el envase puede verse la foto de una hermosa gallina pelirroja picoteando a sus anchas en un prado de hierba verde y abundante en un día soleado.
Ahora bien, veamos qué impone la legislación para tener derecho a poner la etiqueta "criadas al aire libre": “Por el día, acceso a un recorrido exterior en su mayor parte recubierto de vegetación (4 m2 de terreno por gallina)”.
Supongo que sólo el experto en marketing detectará la trampa que se oculta bajo esta fórmula.
Quien sea algo suspicaz se inquietará por la cuestión de que la gallina tenga derecho a acceder, no a una pradera, sino a un simple "terreno" recubierto "en su mayor parte" de vegetación, pudiendo ser el resto de escombros o de hormigón.
Y tendrá razón en inquietarse. Pero en realidad, la verdadera trampa se encuentra en la expresión "acceso a un recorrido exterior".
Imagínese una nave de 150 metros de largo con techo de chapa ondulada, llena de miles de gallinas como sardinas en lata. El olor es nauseabundo. El ruido, ensordecedor. Las gallinas están en un estado de estrés y agresividad tales que se pelean constantemente, arrancándose las plumas, picándose en los ojos y arañándose. Algunas de ellas tienen las patas o las alas rotas. Uno no se puede aventurar a entrar en esta nave sin protección especial.
En la pared de esta nave hay tres placas móviles de 40 centímetros de largo, a ras de suelo, que el dueño de la explotación retira cada mañana. Y ya está; eso es suficiente para que pueda declararse que las gallinas tienen "acceso" a un "recorrido exterior".
Técnicamente es posible imaginar que un cierto número de gallinas efectivamente salgan al exterior. El problema es que, al haber nacido los polluelos dentro de naves cerradas, jamás han visto la luz del día y tienen miedo a salir. A pesar del "acceso" al exterior, es posible que la gran mayoría de las gallinas "criadas al aire libre" no osen nunca asomar el pico.
¿Comer huevos ecológicos?
Desde el año 2004, todos los huevos que salen al mercado en Europa deben llevar obligatoriamente un código. Para ello se graba en la cáscara de cada huevo un pequeño sello con un número específico cuyo primer dígito indica la forma de cría de las gallinas:
• 3: gallinas criadas en jaula. Estos huevos deben evitarse absolutamente.
• 2: gallinas criadas en el suelo de una nave sin ver el cielo ni una sola vez en su miserable existencia. Deben evitarse igualmente.
• 1: gallinas criadas al aire libre (… ya hemos visto lo que eso significa). Deben evitarse.
• 0: huevo ecológico. Las gallinas han podido salir y se han beneficiado de abrigo y vegetación en el recorrido exterior; en el interior de la nave, el número de gallinas está limitado y su densidad es menor. Además, se han beneficiado de una alimentación ecológica al 90 % como mínimo.
Lo siento por usted, pero yo ni siquiera me conformaría con huevos marcados con el número 0. Cada vez más, se ponen en marcha instalaciones industriales que sobre el papel respetan los criterios de la producción ecológica, produciendo huevos por millones.
Seguimos estando muy lejos de la crianza tradicional de las gallinas, que es la única que puede garantizar el auténtico huevo que comían nuestros abuelos, reconocible entre mil en el plato. En 1950, en España había miles y miles de granjas en activo. En cada una de ellas había un gallinero, con algunas docenas de gallinas que con frecuencia podían pasearse por los alrededores libremente. Todos los huevos que se consumían se producían así.
Porque ésa es la única manera correcta de producir huevos. Esto significa que para usted lo ideal sería comprar sus huevos a un productor ecológico al que conozca, y que tenga una explotación de gallinas de un tamaño normal. Si vive en el campo, diríjase a una granja próxima a su casa; el granjero le enseñará con gusto sus instalaciones si no tiene nada que ocultar.
Un buen criador vigilará la alimentación de sus gallinas, se asegurará de que tengan agua fresca y limpia, espacio suficiente y una buena ventilación en el gallinero, que limpiará con frecuencia.
Las gallinas bien cuidadas pondrán huevos cuya yema es de color amarillo oscuro. Gracias a su buen sistema inmunitario, no se infectarán de salmonella. Cuanto más frescos sean los huevos, más viscosa será la clara.
La mejor manera de comer huevos
Ahora que usted ha comprado huevos de verdad, ¿cómo debe prepararlos para que conserven todas sus virtudes nutritivas?
Lo peor que puede hacer es cocerlos a demasiada temperatura y demasiado tiempo, hasta el punto de que adquieran una consistencia gomosa si se cuecen demasiado. Alterará la estructura de las proteínas de su huevo, lo que puede provocar alergias.
La mejor manera es comer los huevos... crudos.
Puedo ver su gesto de desagrado y de decepción. Pero espere a leer lo que sigue.
Crudo no quiere decir que deba comerse los huevos tal cual. Puede mezclarlos con alguna bebida, como un zumo o un batido.
Por ejemplo, la mousse de chocolate es una receta célebre y muy apreciada a base de huevos crudos. Se hace así: coja 6 huevos y 200 gramos de chocolate negro bio. Funda el chocolate al baño maría. Separe las claras de las yemas y móntelas a punto de nieve. Cuando el chocolate fundido se haya enfriado un poco, mézclelo con las yemas. Añada a continuación a esta mezcla las claras a punto de nieve, con suavidad para no romperlas. Vierta la mezcla en cazoletas individuales que dejará una noche en el frigorífico. Puede añadir, por supuesto, frutos secos, pero no es necesario ni azúcar, ni harina, ni mantequilla.
Certifico personalmente que esta receta es dietética, piensen lo que piensen los “talibanes” que querrían privarnos de todos los placeres de la existencia "por el bien de nuestra salud".
Por el contrario, las autoridades le aconsejarán cocer bien los huevos para evitar la salmonelosis. Pero este riesgo afecta sobre todo a las gallinas criadas en malas condiciones e, incluso en este caso, sólo un huevo de cada 30.000 está contaminado.
No hay nada que justifique privarle de las ventajas nutricionales de los huevos crudos.
Si a pesar de todo decide cocer los huevos
Si no puede evitar cocer los huevos, la mejor forma de tomarlos es pasados por agua, es decir, cocidos a baja temperatura (80° C). No es necesario que el agua hierva, ya que el huevo coagula a entre 70 y 80° C. Dependiendo del tamaño del huevo, unos cuatro minutos serán suficientes para obtener la textura perfecta: la clara debe estar cremosa y la yema caliente y untuosa.
Pero también puede hacer huevos revueltos al baño maría. El resultado final debe ser una crema, a la que puede añadir toda clase de ingredientes para darle sabor: champiñones, especias, finas hierbas, verduras...
Le garantizo que, después de unos cuantos intentos, este modo de preparar los huevos revueltos resulta una auténtica delicia.
Nota para embarazadas
El consumo de huevos crudos no se recomienda a las mujeres embarazadas, ya que la clara de huevo crudo contiene avidina, una proteína que inactiva a la biotina (vitamina B8) que se encuentra en la yema, siendo la biotina una sustancia que las mujeres embarazadas necesitan y de la que suelen ser deficitarias. Sin embargo, si el huevo está cocido la avidina de la clara se neutraliza (con lo que no inactiva a la biotina), mientras que la biotina mantiene sus características, ya que soporta altas temperaturas sin modificaciones.
Si está usted embarazada, puede hacerse pruebas para medir una eventual deficiencia de biotina y tomar complementos alimenticios, o bien no comer cruda más que la yema del huevo.
Para los apasionados de la nutrición
He aquí algunos datos que interesarán a los apasionados de la nutrición, y que explican por qué comer huevos crudos es mejor para la salud.
• Los huevos ecológicos producidos de forma tradicional contienen un tercio de colesterol menos, un cuarto de grasas saturadas menos, dos tercios de vitamina A más, dos veces más de Omega 3, tres veces más de vitamina E y siete veces más de beta-caroteno que los huevos de gallinas criadas en jaulas en batería.
• Las proteínas presentes en un huevo son "proteínas completas", ya que contienen los ocho aminoácidos esenciales, es decir, aquellos que el organismo no puede fabricar por sí solo. Los aminoácidos esenciales se encuentran en proporciones equilibradas (ésta es la razón por la que los huevos se utilizan como referencia para la evaluación de la calidad de las proteínas y del contenido en proteínas de los demás alimentos).
• La yema de huevo contiene, por su parte, luteína y zeaxantina, de la familia de los antioxidantes, que protegen especialmente los ojos contra la posibilidad de cataratas. Estas sustancias corren el riesgo de ser destruidas por la cocción. La yema de huevo, rica en colina, aumenta y protege la memoria. Su contenido en ácido fólico es interesante, sobre todo para las mujeres embarazadas con el fin de prevenir la espina bífida (malformación de la médula espinal) del bebé. Por último, contiene fósforo y cinc.
La yema de huevo no hace subir la tasa de colesterol
En los años 1980 se acusó injustamente a la yema de huevo de hacer subir la tasa de colesterol. Hoy en día se sabe que la tasa de colesterol en sangre tiene poco que ver con el colesterol de los alimentos, ya que es fabricado por el hígado a partir del azúcar.
No olvide que el colesterol no es un veneno: cada célula de su cuerpo necesita colesterol. Contribuye a fabricar la membrana celular, hormonas, vitamina D y ácidos biliares para digerir las grasas. El colesterol ayuda también a conformar recuerdos y es indispensable para las funciones neurológicas. El colesterol de los alimentos es su amigo.
En cualquier caso, numerosos estudios han concluido que los huevos no hacen subir la tasa de colesterol. Por ejemplo, investigaciones publicadas en International Journal of Cardiology (1) han mostrado que en los adultos con buen estado de salud, comer huevos todos los días no provoca ni efectos negativos sobre las funciones endoteliales ni una elevación de los índices de colesterol.
Así que puede comerse con toda tranquilidad seis huevos a la semana probando recetas variadas y deliciosas.

jueves, 2 de octubre de 2014

POSTRE



          
TSCHUTSCHIngredientes
5 huevos, 6 c/s de harina, 3 manzanas, 1 vaso de leche, c/n de mantequilla para el molde.
Elaboración
Tamizar la harina en un bol, incorporar la leche y mezclar con un tenedor.
En otro bol batir los huevos e incorporarlos a la mezcla anterior, a la leche con harina, y mezclar bien.
Pelar las manzanas y cortarlas en pequeños trozos, a continuación añadirlas a la preparación anterior y mezclar de nuevo.
Verter todo en el molde previamente pincelado con mantequilla e introducirlo en el horno precalentado a 200° C. Hornear durante 20-25 minutos.
Emplatado
Este pastel de manzana puede servirse caliente o frío. Cortar en porciones y servir acompañado, por ejemplo, de compota de manzana.
Sencillo de hacer pero dilo en voz alta ¿a que parece que estas estornudando?

KIWIS CON QUESO CREMA Y PIMENTON



HOY: Empezaremos por una tapa o primer plato si os apetece y luego una galgueria. el plato principal lo pensaremos
KIWIS RELLENOS DE QUESO AL PIMENTÓN
Ingredientes: 4 kiwis, queso crema ()70-90 gr.),pimienta y pimentón (cucharada pequeña).
Para la vinagreta 1 cucharada de zumo de limon, 1 cucharada de vinagre, dos cucharadas de aceite y sal.
Elaboración: cortar los kiwis por la mitad, quitarles el corazón, introducir la mezcla (pimentón, queso etc) y rociar con la vinagreta.




martes, 23 de septiembre de 2014

MERMELADA DE HIGOS Y VINO DULCE


Ingredientes (800 gramos aprox.)700 gramos de higos pelados, 220 gramos de azúcar moreno, 60 gramos de vino dulce (puede ser moscatel, Pedro Ximénez…), ½ vaina de vainilla, ½ rama de canela, ½ c/p de ácido cítrico.ElaboraciónEmpieza pelando los higos para después pesarlos y tener la cantidad indicada, trocéalos y ponlos en una olla normal (nos gusta hacerla en una olla o cazuela de fondo grueso) o en una olla especial para hacer mermeladas.Incorpora el azúcar, el vino dulce, la vaina de vainilla abierta, la canela y el ácido cítrico. Pon la olla al fuego a temperatura alta y ve moviendo de vez en cuando hasta que rompa a hervir. Entonces baja el fuego y cocina durante 20-30 minutos aproximadamente, no dejes de mover de vez en cuando.Mientras se hace la mermelada, puedes ir chafando los higos con la cuchara de madera. Si al finalizar su cocción quedan muchos trozos de fruta y la prefieres fina, puedes triturarla (sin olvidar retirar previamente la vainilla y la canela. Si te gusta encontrar trocitos de fruta en la mermelada, simplemente retira las especias.Recuerda que cuando la mermelada se enfría espesa más, así que aunque la veas aún un poco más ligera de lo deseado, al enfriar tendrá textura de mermelada. Puedes dejarla enfriar en la misma olla de modo que aprovechará el calor residual para seguir espesando.
         


Una vez fría puedes introducirla en un tarro con tapa hermética y reservar en el frigorífico. Si haces más cantidad de mermelada de higos con especias y vino dulce convendrá hacer la conserva para disfrutar de ella todo el año